miércoles, 24 de abril de 2013

That's how you know you love someone...

No necesito tomar un avión para flotar sobre la tierra. Tengo tu mano, tengo tus dedos entrelazados con los míos, fuertes como muros protectores; una palma que me hace sudar de emoción, de placer, y de muchas cosas a la vez. Tampoco necesito llegar rápido a algún lugar mientras tu voz se reproduzca como lo hace entre mis tímpanos, mientras se hacen música hasta el alma, que hace que brote, que se desboque de lágrimas de felicidad. 
Quiero que vayamos a Valdivia, los dos, los tres. Recorrer el Calle Calle, darte besos, hacer el amor en alguna cabaña de madera, y sentir la lluvia descender desde el techo hasta el pavimento. Anhelo caminar horas y horas, pelear y reconciliarnos, tirarnos los platos por la cabeza al discutir, y sellar todo con una disculpa, un abrazo. Comer(nos) hasta reventarnos. Cocinarte hasta decir basta. A seguir siendo nosotros como siempre ha sido, como siempre hemos funcionado. 
Me gusta lo que somos, lo que fuimos y lo que seremos.

 Debería estar estudiando Teoría II. No me importa. Debía decírtelo,