martes, 27 de diciembre de 2011

Corre

¿Qué estás haciendo ahí? ¿Por qué insistes?
Nada pude responder. Encendí mi cigarrillo, y quise atorarme, atragantarme con el humo para salir a volar un ratito. Entender que muchas veces las preguntas no tienen respuestas, y que no importa cuanto quiera borrar pedazos de vida... Simplemente, no soy quien para hacerlo.
¿Y me llamaste masoquista a mí?
Lo siento. Es solo que a veces, pretendo olvidar nuestro igual: amarlo como nunca nadie lo hará.