"Yo les digo a ustedes compañeros, compañeros de tantos años, se los digo con calma, con absoluta tranquilidad, yo no tengo pasta de apóstol ni tengo pasta de mesías. No tengo condiciones de mártir, soy un luchador social que cumple una tarea, la tarea que el pueblo me ha dado. Pero que lo entiendan aquellos que quieren retrotraer la historia y desconocer a la voluntad mayoritaria de Chile; sin tener carne de mártir, no daré un paso atrás. Y que lo sepan; dejaré La Moneda cuando cumpla el mandato que el pueblo me diera. Les digo que vayan a sus casas con la alegría sana de de la limpia victoria alcanzada. Esta noche, cuando acaricien a sus hijos, cuando busquen el descanso, piensen en el mañana duro que tendremos por delante, cuando tengamos que poner más pasión, más cariño, para hacer cada vez más grande a Chile, y hacer cada vez más justa la vida en nuestra patria".
-Salvador Allende.
